La luz solar es el
primer culpable de que aparezcan las temidas manchas
marrones en la piel. Los dermatólogos reconocen que la
principal causa fundamental es la exposición a la luz
visible diaria, no sólo al tomar el sol como se cree
generalmente. Aparecen con mayor frecuencia en mujeres
que en los hombres, sobre todo durante el embarazo, por
la toma de anovulatorios o cuando se padecen desarreglos
hormonales y también por el consumo de otros
medicamentos como los antiepilépticos. En otros casos,
surgen sin razón aparente.
El tratamiento para este tipo de manchas es de dos tipos:
evitar totalmente la luz visible, no solo la exposición
al sol, usando una crema con filtro solar pantalla total
a diario y, durante la noche, una crema despigmentante (
especialmente a base de ácido kójico o hidroquinona)
para aclarar las manchas.
Indicar que hay dos tipos de manchas marrones. Las
primeras, que se aclaran en invierno y se oscurecen en
verano, son las melasmas o cloasmas que se sitúan
generalmente sobre los pómulos, frente y labio superior.
Las segundas que no varían, son los léntigos solares
que aparecen sobre todo en el dorso de las manos, aunque
también en la cara. Fuera se quedan las pecas, nevus y
los tumores melanocíticos.
Cabe recordar que existe un grave error de concepto en el
tema de las manchas y es la creencia que sólo te da la
luz solar cuando vas a la piscina o a la playa, y la
realidad es que uno se expone a la luz en cuando se sale
de casa. A una persona con cloasma, un paseo largo a la
sombra le está oscureciendo las manchas. A muchas
mujeres no se les quitan estas pigmentaciones porque no
se protegen totalmente de la luz y cuando se les
recomienda un filtro solar se creen que es solo para
cuando van al campo o a la playa.
Algunas veces nos creemos que son manchas por la edad, ya
que el segundo tipo de manchas marrones, aparecen hacia
los 40 años ( algunas ya las tienen a los 30 años) es
el léntigo solar que es una manifestación del
fotoenvejecimiento. Aparecen sobre todo en el dorso de
las manos, escote y antebrazos, porque son zonas que
protegemos menos del sol, aunque también salen en la
cara. El léntigo es un daño solar crónico, y es el
resultado del sol que se toma desde que se nace. Afecta
en mayor medida a quien más se ha expuesto a los rayos
UV a lo largo de su vida y más clara tenga la piel.
Se ha demostrado que la vitamina A pura es un buen
ingrediente que, además de reducir las arrugas, es
también capaz de aclarar las manchas de la piel, sobre
todo las debidas al fotoenvejecimiento. Hay muchos
estudios en los que se demuestra que el ácido retinoico
es muy efectivo para tratar los léntigos solares.
También existen datos científicos recientes de que el
pretratamiento de la piel con este ácido evita el daño
solar, es decir que además de ir mejorando las arrugas y
manchas que se tiene, va a prevenir la aparición de
otras nuevas. Por todo ello, sería un tratamiento de por
vida.
El láser, especialmente el denominado láser
alejandrita, es actualmente un procedimiento bastante
efectivo, aunque algo caro, para eliminar las manchas de
la piel, especialmente cuando éstas son resistentes a
las cremas y peelings. El láser está indicado para las
manchas melánicas que aparecen con el fotoenvejecimiento
cutáneo. Aunque desaparecen vuelven a salir si sigues
tomando el sol. La duración del tratamiento varía pero
suele bastar con una o dos sesiones.
El peeling es uno de los medios de que se dispone para
aclarar o eliminar las manchas. Consiste en aplicar sobre
la piel en la consulta del dermatólogo o en casa por
prescripción médica, un producto químico en forma de
ácido que exfolia esas células pigmentadas. Uno de los
más utilizados es un peeling de profundidad media, con
ácido tricloroacético o con ácido retinoíco
combinados con principios activos. Para manchas más
superficiales se usa bastante el ácido glicólico y
otros ácidos frutales.
Existen también instrumentos de camuflaje
como los correctores llamados popularmente antiojeras,
que son un producto milagroso para camuflar con éxito
las manchas. Existen varios tipos que se diferencian
entre sí en el grado de cobertura y en la presentación,
bien en barra, lápiz, crema
solo sé elegirá el
color para que sea lo más parecido posible al de la
propia tez y ligeramente más claro que el del fondo del
maquillaje. Se debe aplicar poca cantidad y difuminarlo
para que no queden marcas y aplicarlo debajo del
maquillaje.
¿Qué debo hacer si mi piel tiene tendencia a formar
manchas, en pleno verano, cuando vamos a la piscina, a la
playa o simplemente estamos más tiempo al aire libre?.
¡Alta protección!. Protección, protección siempre SPF
30 todo el tiempo, sobre todo cuando la temperatura es
alta. Alternar sol y sombra, dejar que le piel se
refresque cada poco rato. Moderación, en definitiva.
Autor: Lic. Mayte Suárez Santos.
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