| Cerebro |
| Aunque
el cerebro humano no crece, no se mueve y
tampoco se puede fragmentar ni comprimir,
necesita un 25% del oxígeno que asimila
una persona. |
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| Hígado |
| Aunque se extirpe hasta un 80% del
hígado, el resto seguirá funcionando y transcurridos unos meses el hígado mermado
habrá recuperado su tamaño original. |
| Estómago |
| El ácido clorhídrico de un
estómago humano puede corroer el hierro. Por
esta razón, las paredes del estómago están
protegidas por una gruesa capa de mucosa. |
| Huesos |
El huesecillo del oído medio se
llama "estribo". Dado que su tamaño es
de 3 milímetros por término medio, se trata de
nuestro hueso más pequeño.
Los niños tienen 300 huesos, mientras que los
adultos sólo cuentan con 206; esto se debe a que
algunos huesos se fusionan con otros durante el
crecimiento.
Todavía llevamos con nosotros parte de una
cadena de huesecillos que, en realidad, debían de
formar parte de una cola. |
| Piel |
Un centímetro cuadrado de nuestra
piel contiene unos tres millones de células, 0,9
vasos sanguíneos y casi 3.000 células
táctiles. A esto hay que añadir las glándulas
sebáceas y las sudoríferas, además de las
raíces del cabello.
Si pudiéramos salir de nuestra
piel, pesaríamos unos tres kilos menos, dado que
éste es, aproximadamente, el peso de la piel de
un adulto. |
| Uñas |
| Las uñas de la mano
crecen unos 2,5 cm. al año, frente a los apenas
0,7 centímetros de las uñas del pie. |
| Células |
El óvulo femenino es la
célula más grande del cuerpo humano. Con algo
más de 0,1 milímetros de diámetro, es casi tan
grande como un punto al final de una frase.
Por su parte, la célula menor es 200.000 veces
más pequeña que el óvulo: se trata de la
célula espermática masculina.
Cada persona se compone de 50 trillones de
células y cada una de estas células consta de
aproximadamente tantas moléculas como diez mil
veces las estrellas que existen en la Vía
Láctea.
Casi todas las células del cuerpo humano van
siendo sustituidas por otras nuevas en el
transcurso de la vida. Las células que se
regeneran con mayor rapidez son las células del
intestino, que apenas "sobreviven" tres
días. Las que nos son fieles durante un periodo
de tiempo más largo son las células del
cerebro, que nos acompañan durante toda la vida. |
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