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I Parte:
INTRODUCCIÓN |
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3. CAMPO VISUAL |
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3. Campo visual
3.1. Concepto de campo visual
El campo visual se concibe simplemente
como la extensión de espacio que podemos observar. En
clínica, este concepto debe precisarse de la forma
siguiente (Saraux, 1972), trazar un campo visual
es:
Determinar los límites del campo
de percepción de cada ojo, tomado separadamente
y mirando recto hacia adelante.
Y estudiar la topografía de la
sensibilidad en su interior. Pueden explorarse
diferentes sensibilidades (cromática,
morfoscópica, etc.), pero diversas razones
teóricas y prácticas han llevado a elegir la
sensibilidad diferencial.
Se trata de la propiedad que posee el ojo
de percibir una diferencia de sensación entre dos zonas
de luminancia ligeramente desigual. Como las demás
funciones visuales, se estudia a partir de la noción de
umbral y, en este caso, se habla de umbral diferencial.
Para entender esta noción, pensemos en una zona de
brillo "B" fijo, yuxtapuesta a una zona de
brillo variable; al comienzo, esta última tiene un
brillo igual a "B" que va aumentando hasta que
esta segunda zona se perciba como diferente a la primera;
el valor añadido "AB", mide el umbral
diferencial. La inversa de este, 1/AB, corresponde a la
sensibilidad diferencial. (Figura 1.5)
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Figura 1.5 |
| Noción de
umbral diferencial. |
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3.1.1.
Técnicas de exploración del campo visual
Existen numerosas técnicas de
exploración del campo visual, según:
A.
La superficie del fondo
Puede ser plana, hablándose entonces de
pantalla campimétrica o una semicúpula que se llama
perímetro.
B.
La iluminación del fondo
Puede ser fotópica, mesópica o
escotópica.
C.
El modo de presentación del test
Los umbrales pueden explorarse:
Método cinético:
Desplazando un test de la periferia hacia el
centro, según un meridiano, hasta que llegue al
punto donde es percibido, es decir, donde su
poder de estimulación iguala la sensibilidad de
la membrana nerviosa.
Este método se repite según los diferentes
meridianos; la curva que une los puntos de igual
sensibilidad retiniana se llama isóptera.
Método estático:
Presentando un test fijo cuyo brillo se va
aumentando hasta que alcance el umbral de
percepción.
D. El número de variables
Puede utilizarse una sola magnitud, por
ejemplo, el brillo del test, o mejor combinar varias, lo
que facilitará el descubrimiento de modificaciones
patológicas.
El campo visual como método de examen clínico es
extremadamente fructífero para la exploración de la
retina y de las vías ópticas, pero debe, por supuesto,
situarse en su contexto clínico.
Desempeña un triple papel: orienta el diagnóstico
topográfico, contribuye al diagnóstico positivo y ayuda
a seguir la evolución.
Traquair nos comparó el campo visual a
"una isla de visión, rodeada de un mar de
ceguera". Surge así la representación
tridimensional del campo visual. Como veremos más
adelante, la forma de esta isla de visión, varía según
se realice la exploración en ambiente fotópico,
mesópico o escotópico.
3.1.2.
Límites del campo visual
Al hablar de los límites del campo
visual, González de la Rosa (1989), distingue
entre campo visual binocular y monocular. Vamos a verlos:
A.
Campo visual binocular
La captación simultánea de los objetos
por los campos visuales de los dos ojos, conduce a una
percepción única, que es la resultante de un complejo
mecanismo sensorial binocular. Los límites del campo
visual binocular quedan definidos por un coroide de base
esférica, que resulta de la suma de los dos campos
monoculares cuyos vértices serían ambas pupilas. Su
extensión horizontal es de unos 91,5º con respecto al
eje visual, siempre que los de ambos ojos sean paralelos.
En el sentido vertical, sus límites son aproximadamente
de 55º hacia arriba y 75º hacia abajo.
Dentro del campo visual binocular, solamente una gran
zona central se percibe por ambas retinas, existiendo
unas porciones laterales que se proyectan monocularmente
sobre la periferia de la retina nasal de ambos ojos, los
cuales se conocen como crecientes o lúnulas temporales
monoculares, derecha e izquierda.
Por ello, sólo aquella región central que se extiende
horizontalmente hasta unos 65º a ambos lados del punto
de fijación, debería denominarse en sentido estricto,
campo visual binocular.
Finalmente, la proyección espacial de ambas pupilas
ópticas provoca la aparición de dos islas monoculares
dentro de la zona binocular del campo visual
fisiológico; las manchas ciegas tienen una forma ovalada
de eje mayor vertical (6º x 8º), situándose así una
distancia angular de entre 12º-15º respecto al punto de
fijación.
B.
Campo visual monocular
Es el campo que se estudia en la clínica
práctica. Sus límites, como es lógico, son menores.
Temporalmente estos límites coinciden con los del mismo
lado del campo binocular, es decir, aproximadamente
91,5º y en porción primaria de la mirada abarcan 64º
en dirección nasal, 55º en el sentido superior y 75º
en el inferior.
En el seno del campo monocular existe un pequeño conoide
en forma de escotoma absoluto, que corresponde a la
denominada mancha ciega de Mariotte, siendo su causa, la
referida proyección de la papila óptica en campo
temporal.
3.1.3.
Factores de variación del umbral luminoso diferencial
La percepción de un test en el área del
campo visual está en función de numerosos factores:
algunos están ligados al aparato utilizado, son los
factores extrínsecos; otros lo están al sujeto
examinado, son los factores intrínsecos (Saraux,
1972).
A.
Factores extrínsecos
Son numerosos y coinciden las modalidades
técnicas de exploración:
Brillo del fondo: Los
fisiólogos han estudiado en la retina central
las variaciones del umbral diferencial, en
función del brillo de la zona de referencia, que
puede equipararse a la del fondo sobre el que se
presenta el test en clínica.
Los primeros investigadores pensaban que AB/B,
que se llama fracción diferencial, era constante
fuera cual fuera el valor de B. Pero después se
ha demostrado que esta fracción diferencial
variaba con B. Como muestra la Figura 1.6.
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Figura 1.6 |
| Variación
de la fracción diferencial. |
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Vemos en esta curva que el umbral disminuye con
el aumento del brillo del fondo, pero a partir
del momento en que este se hace superior a cerca
de 1 nit, es decir, cuando entra en el dominio
fotópico, AB/B sigue sensiblemente constante,
excepto cuando este brillo se hace muy elevado
(deslumbramiento). Por tanto, en ambiente
mesópico y en especial escotópico, el brillo
del fondo debe ser rigurosamente controlado.
Superficie del test: De
manera general, el umbral disminuye cuando la
superficie del test aumenta. Un test grande,
siendo todos los demás factores constantes, se
percibe mejor en la periferia que uno pequeño
(escogemos esta localización, ya que la
sensibilidad retiniana es menor).
Brillo del test: Es
evidente que si el brillo del fondo es fijo,
cuanto más brillante sea el test, más
facilmente será percibido.
Es posible combinando estos dos factores
anteriormente vistos, brillo y superficie del
test, en sentido inverso, obtener un test de
igual eficiencia. La explicación que se puede
dar de estos fenómenos es la siguiente: a nivel
de la retina, excepto en la fóvea, se articulan
varias células receptoras con una sola célula
ganglionar. Admitiendo que la sensación
únicamente está en función de la cantidad de
energía recibida, vemos que un mismo umbral
puede ser alcanzado con una pequeña superficie
fuertemente excitada, o con una gran superficie
débilmente excitada, gracias a estas conexiones
agrupadas. Hay una suma espacial, es decir,
adición de estímulos subliminales gracias a un
mayor reclutamiento.
Composición espectral del test:
En la retina central y utilizando el mismo color
para el fondo que para el test, se comprueba que
el umbral aumenta con la longitud de onda. Pero,
en retina periférica, el estudio de este factor
es muy complejo y su influencia continua siendo
mal conocida, por lo que en la actualidad, la
perimetría coloreada es poco utilizada.
Velocidad de presentación del
test: Este factor, lógicamente, solo
interviene en la perimetría cinética. Una
velocidad de presentación demasiado grande,
eleva el umbral; es preciso, por tanto, escoger
una velocidad que no influya sobre el umbral.
Habitualmente el test se desplaza alrededor de
5º/segundo.
Tiempo de presentación del
test: Hace referencia a la perimetría
estática. Cuando es inferior a un segundo, el
umbral aumenta, a la vez que el tiempo de
exposición disminuye. Por tanto, hay que escoger
en este método, un tiempo de presentación
superior a un segundo.
B. Factores intrínsecos
Topografía retiniana: La
sensibilidad retiniana varía según el grado de
excentricidad en relación al punto de
fijacción. Esto se debe a la distribucción
desigual de las células sensoriales en el área
retiniana, que se complica por su dualidad
fisiológica: según el nivel de luminancia de
las condiciones de exploración, se examinan los
conos (en fotópica), los bastones (en
escotópica), olos dos a la vez (en mesópica).
Esta variación del umbral diferencial puede
representarse gráficamente mediante lo que se
llama una curva de gradientes. Para ello, se
considera por ejemplo, el meridiano horizontal de
0º a 180º, se llevan las excentricidades a las
abcisas de 10º en 10º a la nasal y temporal, de
una parte y de la otra del eje de las ordenadas,
sobre el que están representados los valores de
sensibilidad diferencial. El aspecto de la curva
obtenida varía con la iluminación del fondo.
(Figura 1.7)
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Figura 1.7 |
| Variación
del umbral diferencial
representado mediante una curva
de gradientes. |
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En ambiente fotópico: la curva presenta un pico
central que corresponde a la mácula, y de una y
otra parte del mismo la sensibilidad disminuye
rápidamente, siendo la pendiente más escarpada
del lado nasal que del temporal. La caída de
sensibilidad es más lenta en la periferia.
En ambiente escotópico: el trazado presenta, por
el contrario, una depresión central que separa
dos mamelones; después la sensibilidad decrece
de nuevo. Esta depresión corresponde al escotoma
central, a la oscuridad, escotoma fisiológico
relativo, es decir que con un test
suficientemente eficaz, desaparece (la
sensibilidad a su nivel es la misma que hacia
80º de excentricidad); se extiende sobre unos
3º alrededor del punto de fijación y tiene una
morfología toscamente piriforme; está rodeada
de una zona de elevada sensibilidad.
En ambiente mesópico: la curva tiene una forma
intermedia en bóveda aplanada. Algunos autores
consideran el ambiente mesópico la zona ideal
para explorar la función retiniana, dado que en
ella, al menos teóricamente, podrían estudiarse
simultáneamente, conos y bastones.
Adaptación retiniana: La
sensibilidad retiniana solo alcanza su máximo
nivel después de un cierto tiempo de adaptación
a la intensidad del fondo. Por tanto, es
indispensable antes de empezar el examen, esperar
a que el sujeto se haya adaptado al ambiente del
fondo.
Diámetro pupilar: La
superficie pupilar es igualmente un factor
importante y ello por varias razones:
La razón teórica: la fórmula de Y. Legrand,
que permite calcular aproximadamente el valor de
la iluminación de la imagen retiniana del test,
demuestra que ésta es proporcional a la
superficie de la pupila.
[Iluminación
retiniana = K * B (brillo) * t (factor de transmisión de los
medios) * S (Superficie pupilar)]
La razón experimental: la disminución del
diámetro pupilar ocasiona un estrechamiento de
las isópteras en perimetría cinética y una
elevación de los umbrales locales en perimetría
estática.
Refracción:
Las ametropías influyen poco en el campo visual
periférico, pues a este nivel la imagen del test
nunca es nítida y además las conexiones
permiten una suma espacial de los influjos. Por
el contrario, cuando se estudia la región
central, es preciso corregir las ametropías.
Relieves
faciales: Pueden influir sobre las zonas más
periféricas. Así por ejemplo, una nariz
prominente puede reducir el campo nasal, o un
párpado superior caído, el campo superior.
Edad:
La influencia de este factor sobre el campo
visual es uno de los objetivos de nuestro
trabajo.
Cooperación
del sujeto: Es indispensable. Es preciso
explicar al enfermo clara y lentamente lo que se
espera de él. Se comprueba si su colaboración
es buena, al explorar la mancha ciega o de
Mariotte: si esta no puede encontrarse, es que el
sujeto no ha comprendido las explicaciones; es
preciso tener la paciencia de repetirlas, y en
caso necesario, dejar el examen para otro día en
que el enfermo esté más confiado y
familiarizado.
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