Tus
ojos que contemplo con delicia
tienen el mismo brillo de la aurora,
tienen la suavidad de la caricia
y la dulce mirada que enamora.
Y por eso yo las adoro
y hasta el fondo del mar me embeleso,
saben llorar de pena cuando lloro
y se llenan de amor cuando los beso.
Ay, y se llenan de amor cuando los beso.
Tus ojos de mirar adormecido
tienen la placidez del agua en calma
y muestran en su fondo cristalino
la divina pureza de tu alma.
Ay, la divina pureza de tu alma.
Recuerda que mi vida está en tus ojos.
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