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LOS RAYOS SOLARES - ECLIPSES

Observar al sol directamente, siempre es un riesgo por la gran cantidad de radiación que emite a diversas longitudes de onda (principalmente del infrarrojo al ultravioleta).

Mientras el sol no esté eclipsado, es decir, mientras esté en su fase de eclipse parcial o anular, la recomendación más positiva es, no observarlo "nunca" directamente, ni con aparatos caseros, ni filtros, ni a simple vista. Las gafas de sol, los cristales ahumados, los disquetes, las radiografías, etc. sólo filtran la luz visible, pero no la invisible (infrarrojos y ultravioletas).

En esta fase, y siempre que se siga empeñado en verlo, lo mejor es :

  • Observar al sol mediante proyección.
  • Observar al sol a través de un telescopio profesional debidamente preparado.
  • Utilización de gafas especiales, con filtro mylar (un remedio más casero, sería el uso de un filtro de cristal oscuro de soldador del nº 14).
  • Procedimientos indirectos :
  • Mediante la utilización de dos cartulinas: De espaldas la sol y con la primera cartulina, en la que habremos practicado un agujero de 1 centímetro, hacemos pasar la luz para que se proyecte en la segunda, colocada a dos o tres palmos de distancia y a la sombra de la anterior.
  • Proyectar sobre la pared o el techo, la imagen del sol obtenida con un espejo cubierto con un papel, en el que habremos realizado un agujero de un centímetro.

Menos precauciones son necesarias una vez que el sol está eclipsado, cosa que dura unos pocos minutos, ya que se produce una disminución de la luz, baja la temperatura y se produce una ligera brisa. Esto permite la visión directa del fenómeno.

     
 
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