Observar al sol directamente, siempre es un riesgo por la gran cantidad de radiación que emite a diversas longitudes de onda (principalmente del infrarrojo al ultravioleta). Mientras el sol no esté eclipsado, es decir, mientras esté en su fase de eclipse parcial o anular, la recomendación más positiva es, no observarlo "nunca" directamente, ni con aparatos caseros, ni filtros, ni a simple vista. Las gafas de sol, los cristales ahumados, los disquetes, las radiografías, etc. sólo filtran la luz visible, pero no la invisible (infrarrojos y ultravioletas). En esta fase, y siempre que se siga empeñado en verlo, lo mejor es :
Menos precauciones son necesarias una vez que el sol está eclipsado, cosa que dura unos pocos minutos, ya que se produce una disminución de la luz, baja la temperatura y se produce una ligera brisa. Esto permite la visión directa del fenómeno.
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